jueves, 8 de enero de 2009

Dios no existe, pero como estorba




Mastuerzo, 3 enero 08,
Festival de la Digna Rabia, Chiapas, México

Os escribo con poco tiempo y mucho por contar
Empezaré por hablar de dios, que según para quién existe o no, y que siempre se supone que es amor… y que al final ha servido para la muerte…

Desde México, tierra de mis antepasadas, os envio de santas y santos.

Aquí en México DF la cantidad de gente que acude a pedirle con fe milagros a Santo Judas Tadeo es tal que la calle se bloquea, y no hablo de una calle cualquiera, hablo de Paseo de la Reforma con Hidalgo, unos de los cruces más importantes de todo el centro de esa extendida ciudad.
Y no se bloquea unos minutos o unas horas. Se bloquea todo el día.
Todo se para, y nadie se extraña, para que la gente que pide imposibles los pueda pedir, llenos de gastos en la vida cotidiana, también pagan a la iglesia y su feria de llaveros y estatuas para conseguir sobrevivir a tantas cosas, entre ellas la miseria económica.
Es una fe intensa, familiar, bulliciosa y nada nada subversiva. Sólo piden, no exigen: felicidad, paz y justicia… salud… asumen que es imposible. Ese es su dios.


Aquí en México, en el DF más bravo, en el barrio de Tepito, las personas de fe más antigua que los monoteísmos (aunque no lo sepan), vienen a adorar a la luz del día a la denostada muerte. Es la Santa Muerte, y como santa y como muerte se la viene respetando y venerando en todas las más antiguas religiones, desde mucho antes del único dios padre que prefiere que pringues la dignidad a que dejes de vivir.. hay vida que sencillamente no puede llamarse vida.. hay muerte que simplemente no puede llamarse muerte
(“la/el que muere por la vida
no puede llamarse muertx”,
lo aprendí en la lucha de la APPO en Oaxaca)
hablo de la tierra, del ciclo de la vida/muerte/vida, etc… quizás otro blog, otro día, hoy hablaba y hablaré de las otras religiones, las que se suelen llamar a sí mismas Religión.
Esta Santa Muerte, recuperada por las miserables amiseradas de los peores barrios, consigue un sentimiento de paz, que la muerte me lleve bien, que me deje un tiempito más si aún no acabé las tareas, los adioses.. se la adora con orgullo y con ternura, como reza la entrada, la Santa Muerte es la única que trata a todo el mundo igual: ricas y pobres, viejas y jóvenes, etc… Eso es lo que piden: igualdad, que del resto ya se ocupan en estos barrios. Y lo piden porque saben que lo van a tener, ya no es un imposible, es finalmente la justicia.

Allí, en la tierra de también mis antepasadas, Israel Palestina territorios ocupados etc… hay cientos miles millones de personas sufriendo por una división. Y esa division tiene nombre de dios, del dios de las religiones con R, de las grandes religiones que defienden la vida, para las que la muerte buscada es pecado, y la dignidad es prescindible.
Y la gente tiene un deseo, que es paz, y es territorio, y es agua, y es respeto, y es dignidad… tiene un deseo que debe conseguir, lo contrario es la muerte, y eso es lo que pide la gente… pero todo eso ha dejado de importar, porque está dios por el medio. Nadie lo suelta, a dios, y sigue dividiendo y haciendo que la muerte la conceda él, inevitable, porque sin él quizás nos sentaríamos a hablar, pero dios no nos deja más que matarnos, eso sí, en su nombre y su identidad.
Y ahí se nos partió la madre unas con otras.
Exactamente eso, la madre vida, la madre tierra…

Aquí, desde el no-lugar de todas las luchas, desde el espacio que creamos para comunicarnos y para construir, y no preguntamos por los dioses de nadie, aquí lloramos.

Lloramos con rabia, lloramos con acción, lloramos e intentamos saber qué pasa, que no sabemos porque en este espacio no-lugar de la información cibernética todo se ha vuelto mentira en boca de ls otrs, y aun remirando y rebuscando no hay dios que se entere de nada.

Aquí lloramos, aquí lloro, y espero poder hacer algo para que acabe pronto la matanza, aunque va a ser difícil porque la mayor parte de la gente de este planeta piensa que es más pequeña, más débil, más indigna y menos merecedora de la vida que ese dios, que por otra parte, es inmortal y devora tantas vidas.

Y así no hay dios que pueda hacer nada. Pero hay, habemos, personas.

Dios no existe, pero cómo estorba.

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